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Este es el episodio 7 de Las Aventuras de Kinú: Entre Dos Avatares y se trata de cuando finalmente se resuelve el misterio del padre de Blas. Pasa luego de unos meses del episodio anterior. En la imagen, el sector bajo de la ciudad de Ba Sing Se visto desde el cielo.

SinopsisEditar

Este episodio es la continuación de Problemas en Ba Sing Se, Parte 1. Aquí será resuelto el misterio del padre de Blas. Blas y los agentes encontraron la salida de la cárcel, mientras que Kinú y Li Chung buscan reencontrarse con ellos. ¿Cómo resolverán el misterio del padre de Blas?

Episodio 7: Problemas en Ba Sing Se, Parte 2Editar

Agua, Tierra, Fuego, Aire. Hace más de 30 años el Avatar Aang dio fin a la guerra de los 100 años y restauró la armonía en el mundo junto al Señor del fuego Zuko. ¿Se podrá mantener la paz en el mundo, mientras la tribu agua del sur, cae en una decadencia espiritual? ¿Podrá el maestro agua Kinú, ayudar a su tribu? LAS AVENTURAS DE KINÚ: ENTRE DOS AVATARES.

Anteriormente en avatar...Editar

(Comienza la escena en el bosque dónde Kinú y Li Chung encontraron a Blas y los agentes.)

Blas: Pero iré con ustedes con una condición; que me lleven a Ba Sing Se a ver a mi padre. (cambia la escena a Ba Sing Se, luego de que Kinú y Li Chung se separaran de Blas.)

Li Chung: ¿Y ahora qué hacemos? ¡Esta ciudad es gigante! ¿Cómo los encontraremos? ¡¿Y si se llevaron todo el dinero?! (habla mientras cambian las escenas.)

Kinú: (En el hotel.) Oh no. Parece que Blas fue arrestado junto a los Dai Li...

Li Chung: Oh por dios. Otro problema más, vamos a tardar aún más en encontrarlos. ¿Qué haremos?

Kinú: Tendremos que esperar unas semanas, ganar un poco de dinero, y luego intentar salvarlos.

EpisodioEditar

(La escena comienza con Li Chung despertándose.)

Li Chung: (Bosteza y se sienta en la cama.) Kinú, ¿Qué hora es? (Mira a la cama de abajo y ve que Kinú no está.) ¿Kinú? (Se cae de la cucheta.) Auch. Creo que ya no me gusta estar en la cama de arriba. (Se levanta, se cambia y camina hacia el living del hotel. Allí, encuentra a Kinú revisando diarios y revistas muy concentrado.) Kinú. ¿Qué haces tan temprano aquí?

Kinú: (Suelta un diario y ve a Li Chung.) Hola Li Chung. Estaba intentando descubrir en qué cárcel estaba el padre de Nouch. (Agarra una revista.)

Li Chung: Hace meses que intentas hacer eso, ya pasamos por tres cárceles y en ninguna estaba Blas. (Se sienta al lado de Kinú.)

Kinú: Si, lo sé, pero no podemos rendirnos.

Li Chung: Yo creo que deberíamos olvidarnos de ellos y seguir nuestro camino hacia la Tribu Agua del Norte. Ya tenemos suficiente dinero para poder seguir nuestro viaje, ¿No crees?

Kinú: (Se enoja.) ¡¿Y abandonar a Blas y los Agentes en la cárcel?! Li, le hicimos la promesa de traerlo a reencontrarse con su padre y no la cumplimos.

Li Chung: Sólo nos retrasó.

Kinú: Además, ¡Tú tuviste la idea de traerlo con nosotros! ¿Y ahora te la pasas quejándote?

Li Chung: Bueno, bueno... lo siento... (Se quedan callados.)

Kinú: Perdón por gritarte, es que vives quejándote y ya me estabas sacando de quisio...

Li Chung: No pasa nada amigo, tenías que desquitarte, te has estresado mucho... (Se vuelven a quedar callados y Kinú sigue revisando.) Bueno, de todas maneras espero que esta vez los encontremos y así podamos seguir nuestro viaje.

Kinú: Sí, debemos agarrar nuestras cosas, así podemos ir al zoológico y preguntar que fue lo que pasó realmente ese día, así sabemos a qué cárcel fueron. Porque si seguimos revisando cada cárcel no vamos a terminar jamás.

Li Chung: Esta bien, mientras nos alcance el dinero... (Se levanta.) Iré a empacar. (Sale caminando hacia la habitación.)

Kinú: Esta bien, en un rato voy. (Se queda revisando entre los diarios y las revistas.)

(La escena cambia al comedor de la cárcel, donde Blas y los Dai Li están comiendo una sopa mientras juegan a las cartas.)

Blas: (Con la boca llena.) Creo que ya me acostumbre a la comida de la cárcel. (Se quedan callados mientras comen.) Mmm. ¿Tienes un cinco rojo?

Katsuro (Dai Li): No. ¿Tú tienes un cinco rojo?

Blas: Ay sí. Me ganaste otra vez. (Tira las cartas a la mesa y se enoja. De repente, unos guardias entran.)

Guardia de la cárcel 1: Prisioneros, ¡vuelvan a sus celdas! (Todos los prisioneros, entre ellos Blas y los agentes, salen del comedor y entran a sus habitaciones.)

Blas: (Entra a su celda junto a los Dai Li y las rejas se cierran controladas por un policía. Se acuesta en su cama y los demás Dai Li hacen lo mismo.) Buenas noches.

Agentes Dai Li: Buenas noches.

Blas: (Se da vuelta y mira la pared acostado. De repente, se encuentra con nuevos dibujos en la pared.) ¿Qué? ¿Qué son estos garabatos en la pared? (Se sienta en la cama y se pone a observar los dibujos. Rokuro se le acerca.)

Rokuro (Dai Li): ¿Cuáles señor?

Blas: Estos en la pared. Parece un plan que inventó mi padre cuando estaba aquí.

Rokuro (Dai Li): ¿Otros dibujos más? ¿Cómo los habrá dibujado?

Blas: (Mirando detenidamente.) Es como medio raro. Sale de aquí. Es como si él hubiera hecho un pozo que pasa desde aquí hasta afuera del muro exterior de Ba Sing Se.

Rokuro (Dai Li): Si es que ese túnel sigue estando, nos puede ayudar a escapar. Y capaz que veamos a tu padre.

Blas: Sí. Pero hay que encontrar el pozo. (Se vuelve a acostar sin terminar de ver el mapa completamente.) Pero no creo que siga estando, además, la celda es de metal. Él no era maestro metal. (Rokuro se le aleja y se acuesta en su cama pensativo.)

(Mientras, Li Chung y Kinú caminan por la ciudad para llegar al Zoológico de Ba Sing Se.)

Kinú: No creí que estábamos tan lejos del zoológico.

Li Chung: Ya estoy cansado... (De repente, es capaz de ver la entrada.) ¡Mira! ¡Allí está!

Kinú: ¡Sí, genial!

Li Chung: Vamos. (Siguen caminando y llegan. Al llegar se sorprende y se pone a recorrer el lugar junto a Kinú. Luego, siguen a un guía que le enseña todo el zoológico. Luego de unas horas recorriendo, llegan a la estación de monorriel del zoológico.) ¡Eso fue fenomenal!

Guía del zoológico: Esta es la estación del monorriel del zoológico, aquí... (Kinú lo interrumpe.)

Kinú: Disculpe guía, ¿le puedo hacer una pregunta?

Guía del zoológico: Por supuesto, ¿Qué desea?

Kinú: Hace unos meses escuché que la policía atrapó a un tal Blas Feng aquí, ¿No sabe a que cárcel se lo llevaron?

Guía: Emm, creo que sí. Yo estaba aquí cuando lo capturaron. ¿Pero para qué desea saber eso?

Kinú: (Se pone nervioso.) Emm...

Li Chung: (Contesta de repente.) Es que un familiar nuestro está en una cárcel, y nos dijo que era la misma en la que se encontraba Blas Feng, pero no nos dijo cuál era exactamente...

Guía: (Los mira fijamente.) Aah, ya veo. Bueno, escuché que se lo llevaron a la cárcel número ocho, la más cercana al zoológico. Está cómo a 40 kilómetros de aquí. Pero sé que tiene una parada de monorriel.

Li Chung: ¡¡Genial!! (Se acerca al guía.) Se lo agradezco mucho. Tome esto como propina. (Le da cinco monedas de plata.)

Guía: ¡Muchísimas gracias! (Li Chung y Kinú se le alejan dirigiéndose a la estación.)

Li Chung: ¡Gracias a tí!

Kinú: Wow, que genial actuación.

Li Chung: Bajo presión actúo mejor. (Suben las escaleras hacia la estación. Li Chung hace la cola para subir al monorriel y Kinú va a un puesto para comprar los pasajes.)

Kinú: Dos pasajes hacia la cárcel número ocho.

Vendedor de pasajes: Son veinte piezas de plata.

Kinú: Aquí tiene. (Kinú le da las monedas y el vendedor le da los pasajes.) Gracias. (Kinú corre hacia Li Chung.)

Li Chung: Vamos Kinú apresurate.

Kinú: (Llega a la cola y Le da un pasaje a Li Chung.) Aquí está tu pasaje Li Chung.

Li Chung: Gracias. Subamos. (Registran los pasajes y se suben al monorriel.)

(Cambia la escena a la cárcel, donde Blas y los agentes intentan encontrar el pozo que hizo su padre para escapar.)

Blas: No lo encuentro. (Revisa toda la celda.)

Katsuro (Dai Li): Intentaré seguir revisando el dibujo. (Sigue viendo el dibujo. Mueve un poco la cama y ve que el dibujo dice que cuando escape, esconda el pozo debajo de una cama.) ¡Jefe! ¡Encontre el pozo!

Blas: ¿Dónde? (Él y los demás Dai Li se le acercan.)

Katsuro (Dai Li): Está debajo de la cama. (Todos mueven la cama y ven el pozo.) Allí está...

Blas: Sí, ahí está. Se ve que mi padre sabía hacer metal control. Vamos. Es hora de salir de aquí. (Se mete al pozo junto a los cinco Dai Li.)

(Cambia la escena a la estación de tren de la cárcel. Kinú y Li Chung bajan de la estación y entran al edificio. Luego, se acercan a un secretario.)

Kinú: Hola señor, queremos ver a Blas Feng. (Li Chung lo mira soprprendido.)

Policía 1: Lo siento, en este momento no pueden.

Kinú: Oh bueno, perdón. Es que en realidad queremos ver al que está al lado de la celda de Blas. ¡Sí! Jajaj...

Policía 1: (Los mira sospechosamente.) Bueno. Pero antes quiero preguntarles algo. ¿Como se llama el hombre que quiere ver?

Kinú: Emm. (Se pone nervioso.) ¿Alain?

Policía 1: A ver en la lista... (Se pone a revisar la lista.) ¡Ja! ¡No se llama así! ¡Se llama...! ¿Alain? Ah si lo conocen. Perdón por el malentendido, pasen por allí. Es la celda número ciento cuarenta (Les señala un pasillo.)

Kinú: Gracias. (Sale caminando con Li Chung hacia las celdas.)

Li Chung: Uff, que suerte.

Kinú: Si... ¿O no? (Luego de minutos caminando, llegan a la celda de Blas.) Aquí debe ser, la celda ciento cuarenta y uno.

Li Chung: (susurrando detrás por la puerta.) Blas aquí estamos. Soy yo Li Chung y Kinú. Vinimos a salvarte. (Ve que nadie lo escucha.) ¿Blas? ¿Agentes?

Kinú: (Mirando por la compuerta que da hacia la celda.) No están. No hay nadie dentro de la celda. ¿Qué habrá pasado?

Li Chung: No lo sé.

Kinú: De seguro escaparon fuera de Ba Sing Se, maldita sea, se nos adelantaron.

Li Chung: ¿Y ahora qué? Parece que nadie se enteró todavía.

Kinú: (Se le ocurre una idea.) Es cierto, quizá escaparon hace poco. (Mira por la compuerta.) Entremos, creo que ya sé que hacer. (Se pone a abrir la celda lentamente.)

Li Chung: (susurrando.) ¡Kinú! ¿Qué haces? (Kinú entra a la celda y Li Chung lo sigue. Luego cierra la puerta lentamente.)

Kinú: Tiene que haber algo, un túnel. (Se pone a revisar por toda la celda.)

Li Chung: Es peligroso, nos van a descubrir. (Li Chung se queda mirando por la compuerta de la puerta y ve a un policía y se agacha.) ¡Rápido! (Luego, Kinú corre una cama y ve un pozo. Se sorprende y Li Chung corre hacia él.)

Kinú: Vamos, es hora de reencontrarnos.

(Cambia la escena a el camino por debajo de la tierra donde Blas y los Dai Li. Están terminando de pasar por a cueva.)

Blas: Está muy oscuro por aquí...

Ijas (Dai Li): Este túnel es demasiado largo, no me imagino la fuerza que tuvo que haber hecho para cavar esto...

Blas: Mi padre era un excelente maestro tierra... (Ve la luz de la salida.) ¡Miren! ¡Allá está la salida! (Todos se ponen contentos y empiezan a correr hasta la salida. Al salir, ven un campamento deteriorado tras tras unos árboles, justo frente al muro exterior de Ba Sing Se.) Wow... Es como si aquí mi padre se quedó a vivir un tiempo.

Dai (Dai Li): Entraré a investigar... (Se mete dentro de la carpa y Blas lo sigue.) ¡Jefe! Debería ver esto...

Blas: ¿Qué cosa? (entra a la carpa con los demás y ve un esqueleto medio quemado con una carta algo quemada en su mano.) Oh no... (Se arrodilla a punto de llorar y se pone a leer la carta.)

La carta dice: Hijo, si estás leyendo esto es porque he muerto en manos de unos maestros fuego, que me mataron al perder una apuesta, que debía entregarle a los Últimos Agentes Dai Li o 50 piezas de oro. Lo único que te pido ahora, es que vayas a la Nación del Fuego y le des las 50 piezas de oro, no sé si eres capaz de conseguirlas o si tienes, pero por favor dáselas, o te harán lo mismo que a mí. Ellos ya saben que tú existes, y te buscarán para conseguir a los Dai Li. Hazlo por mí, hijo. Te quiere, tu padre. Nouch Feng.

Blas: Oh no... (Se para.)

Ryo (Dai Li): ¿Qué decía la carta, señor?

Blas: Debemos ir a la Nación del Fuego. Los asesinos de mi padre me conocen y quieren... cincuenta piezas de oro. Debo dárselas para que me dejen en paz.

Rokuro (Dai Li): ¿Y cómo las conseguiremos?

Blas: No lo sé, pero encontraremos la manera... (Sale de la carpa y los Dai Li lo siguen.)

Dai (Dai Li): ¿Y qué hay de Kinú y Li Chung? Quizá nos puedan ayudar en nuestro viaje.

Blas: ¿Esos niños? Seguro nos abandonaron y se fueron a la Tribu Agua del Norte. Ya no los necesitamos. (De repente, Kinú y Li Chung salen del túnel y los ven.)

Kinú: ¡¡Blas!! (Corre hacia Blas y Li Chung los sigue.) ¡Al fin te encontramos! Después de tantos meses...

Li Chung: (Cansado.) Si... uff... al fin. (Se sienta en el suelo.)

Blas: ¿Estuvieron buscándonos? ¿Se preocuparon... por mí?

Kinú: Obviamente, no paramos hasta encontrarlos. ¿Qué creías? ¿Que nos iríamos a la Tribu Agua del Norte y te dejaríamos aquí?

Blas: Exacto... (Abraza a Kinú y se larga a llorar.)

Kinú: Emm, ¿Blas? ¿Estás bien?

Ryo (Dai Li): Resolvimos el misterio de su padre, parece que fue asesinado...

Li Chung: Oh no... qué mal...

Kinú: ¿Y ahora qué? (Blas se limpia la cara y suelta a Kinú.)

Blas: Mi padre murió por una apuesta, luego de escapar de prisión. Me dejó una carta. Dijo que debemos ir a la Nación del Fuego a darle el dinero a sus asesinos, pues ellos me están buscando.

Li Chung: ¿Qué dinero?

Blas: Cincuenta piezas de oro.

Li Chung: ¿Y cómo las conseguiremos?

Kinú: Yo tengo, trabajamos muy duro para conseguirlas.

Li Chung: (Se acerca a Kinú.) Pero las necesitamos para sobrevivir en nuestro viaje.

Kinú: Relájate... tenemos muchas, nos alcanzará. (Agarra una bolsa y guarda las piezas de oro, luego se las da a Blas.)

Blas: No sé cómo agradecerles por acompañarme, les prometo que estaré con ustedes hasta el final.

Kinú: Gracias, amigo.

Li Chung: Oh no, otro viaje mas... (Luego de unos minutos, Kinú y Li Chung recogen sus mochilas. Los Dai Li y Blas toman algunas cosas de la carpa y salen todos caminando hacia el Oeste.)

(Final del episodio. Creado por Rambordini (discusión) 15:40 2 nov 2013 (UTC).) (Re-edición: 04/02/2019.)

PersonajesEditar

  Personajes principalesEditar

  Personajes secundariosEditar

  Personajes menoresEditar